Thursday, November 5, 2026

Estampa Tradicional del Jibaro Puertorriqueño

Ayer hablando con unas amistades, salio el tema de vivir en los campos de Puerto Rico. Eso me hizo recordar cuando mi papa nos llevaba al pueblo Las Marias a visitar la finca de la familia de su segunda esposa. Era el 1964, en aquel tiempo yo tenia solo 8 años. 

La ruta para llegar al campo de Las Marias era un poco tediosa y aburrida; muchas curvas y habia que subir y bajar montañas en una carretera bien angosta. Lo peor era que cuando llovia, para llegar a la casa de la finca habia que dejar el carro abajo en una esquina de la carretera. La calle en esa comunidad de Las Marias no estaba pavimentada, y teniamos que caminar a pie subiendo por una calle de barro. 

La suegra de papa vivia en una casa bien modesta, era una casa de madera con techo de zinc. Ella recogia los granos de cafe de la finca, y los tendia sobre una tela de saco al frente de la casa para que se tostaran con el sol. Debajo de la casa, existia un espacio con una pendiente empinada donde ella molia y trituraba los granos de cafe a mano usando un molino de hierro con una manivela. Ese espacio debado de la casa olia a puro cafe.  

Me encantaba visitar la finca, era inmensa. Aparte del cafe, en la finca habia arboles de chinas, guayaba, aguacates, panas, platanos y guineos, etc.  En la parte baja de la finca existia una pequeña quebrada o arroyo. Ella no tenia animales, pero los vecinos de ella si. Habia de todo, desde gallinas, gallos de pelea, y guineas. La primera vez que vi una guinea fue en la finca del vecino de ella. Tenian dozenas de guineas. 

No olvido lo mucho que me encantaba caminar solo por la finca. Era relajante y brindaba un efecto calmante escuchar el sonido de la brisa mecer y balancear las ramas de los arboles. Caminando en la vereda de la finca, se escuchaba el sonido de las cotorras, y el sonido del agua corriendo en la quebrada. 

Esta mañana me levante con deseos de tratar de recrear una imagen que ilustre aquellas buenas memorias de la infancia. Una lastima que no existen fotos de aquellos tiempos. Dicen que a veces los mejores momentos son esos que quedan grabados en la memoria, porque los sentimos y los llevamos en el corazon.

No comments:

Post a Comment